La desertificación, una de las mayores amenazas que sufre nuestro planeta, se lleva por delante alrededor de 6 millones de hectáreas de superficie productiva cada año. Ante ella, este tipo de cultivos actúan a modo de eficaz dique de contención, llegando en fases posteriores a regenerar algunas zonas previamente desertificadas.
Un efecto muy parecido tiene la ganadería ecológica, ya que ayuda de forma muy notable al mantenimiento de la biodiversidad, sin desdeñar tampoco el papel que ejerce en la lucha contra el fuego.
A día de hoy en España hay cerca de 1,3 millones de hectáreas dedicadas a algún tipo de produción ecológica,dato que nos pone a la cabeza de la Unión Europea, lo que habla bien a las claras de la sensibilización que ha surgido en nuestro país en los últimos años.