La peor parte de esta caída se la llevan la leche, con un descenso del 3,2%, y la carne de ave, con una caída del 2´2%. La inflación también llega en menor medida al porcino, los lácteos y los huevos, con parecidos porcentajes.
Por contra, no todo son bajadas en los precios de la alimentación, sino que alimentos como las patatas y el pan suben durante este 2009, un 0´7% y un 0´1% respectivamente.
Si nos vamos a otros sectores, nos encontramos que, curiosamente, el alcohol y el tabaco suben en lo que va de año un 3´5%. ¿Será que a pesar de la crisis la gente prefiere comer alimentos de menor calidad antes que prescindir de ciertos vicios?